¿CÓMO SUPERAR LA MUERTE DE UNA MASCOTA?

Hoy se cumplen 10 días desde que nuestro querido perrito Snoopy partió de este plano de existencia. Él era la mascota de mi hijo Daniel y formó parte de la familia a lo largo de 11 años.

Contrario a lo que muchos puedan pensar, su partida fue un momento sublime. La poca energía que le quedaba, después de haber estado sin comer por una semana, la dedicó para acercarse a cada miembro de la familia, en una especie de ceremonia de despedida antes de dejar su cuerpo físico.  Al final de su recorrido se acostó en la alfombra que está debajo de la mesa de billar, ese espacio era su refugio cuando, jugando, salía corriendo con algún objeto en la boca para retarnos a que se lo quitáramos.

Ya recostado y sin fuerzas, todos nos pusimos a hacerle cariño para que supiera que estábamos con él. Coloqué una música con un mantra para armonizar las energías del lugar y nos enfocamos en mandarle nuestra energía de amor incondicional. Él correspondía moviendo su colita en señal de que estaba en paz y feliz. 

Debo confesarles que al principio estaba enfocado en ayudarlo a superar la situación crítica que estaba viviendo, pero al pasar los minutos mi corazón me hizo entender que el fin de sus días en la Tierra había llegado. Por esa razón desistí de pedirle que tuviera fuerza y le dije mentalmente que dejara de sufrir, que podía partir tranquilo sabiendo que siempre lo guardaríamos en nuestro corazón.  Le dije: “Tranquilo Snoopy, ve tranquilo, te queremos mucho”. A los pocos minutos dejó de respirar. 

Mi corazón sabía que había sido lo mejor para él, pero la programación mental que tenemos desde muy pequeños nos hace llorar en una situación como esta. Yo tengo claro que la muerte no es el fin, solo es una transición y que la separación que sentimos en ese momento solo es una ilusión, en realidad seguimos conectados. Sin embargo, les confieso que lloré por nuestro querido perrito. 

Hoy, diez días después de su despedida les puedo asegurar que hemos superado la partida de Snoopy en un 85%. Más de uno estará pensando: ¿cómo es posible? ¿entonces no lo querían como dicen? Pero a continuación te voy a narrar todas las cosas que hemos hecho desde el primer minuto que partió nuestro amigo de 4 patas hasta hoy. Mi intención es que reflexiones en todo lo que te voy a decir a continuación para que puedas superar al igual que nosotros, la perdida de tu mascota. Son una serie de pasos que te iré contando en forma de historia. 

Lo primero que hice, a los pocos minutos que Snoopy partió, fue cerrarle sus ojitos, luego lo tapé con un paño para que la familia dejara de ver su cuerpo sin vida. Inmediatamente busqué en internet un sitio que hiciera cremaciones de mascotas en la ciudad donde vivo, pero no encontré ninguna. La más cercana estaba a 45 minutos. Llamamos para ver si era posible que vinieran a buscar el cuerpo de Snoopy. Por suerte nos dijeron que sí. Yo no quería que mi hijo tuviera en su mente el recuerdo de viajar 45 minutos con el cuerpo sin vida de su perro. En esos momentos es importante cuidar los buenos recuerdos que tenemos de nuestra mascota para que no sean opacados por otros de baja vibración. Te aseguro que cuando tengas un bajón energético tu mente te va a torturar trayéndote esos recuerdos que debiste evitar. 

Mientras esperábamos que llegara la compañía que se encargaría de cremar los restos de nuestro amado perrito, hablé con mi hijo y él estuvo de acuerdo en que recogiéramos y sacáramos de la casa todos los objetos que nos recordaran a Snoopy. Este paso es muy importante para poder superar el duelo más rápidamente. Muchas personas se atan a objetos materiales que pertenecían a sus amadas mascotas y no entienden que la energía de apego que generan hacia esos objetos no les ayuda a superar la situación. Y algo peor, no ayuda para que la energía de sus mascotas se libere de sus ataduras emocionales y pueda continuar su camino a la luz.

Ten presente que lo que amas de tu mascota, lo que extrañas, no tiene nada que ver con la materia. En realidad, lo que sientes que perdiste es la conexión con su esencia, fuente de amor incondicional.  Sin embargo, con el tiempo te darás cuenta que esa conexión nunca la perdiste, se mantiene y trasciende lo físico. 

No había pasado una hora del fallecimiento de nuestro querido amigo, cuando llegó el señor que venía a recoger el cuerpo de Snoopy para llevarlo a las oficinas donde harían la cremación. Mi hijo tuvo que llenar unas planillas y al momento de pagar el señor nos ofreció una serie de servicios adicionales que no dejaron de sorprenderme. Le preguntó a mi hijo si quería un mechón de pelo como recuerdo, también le dijo que podían darle una ficha con la huella de la patita del perrito y si queríamos pasar al siguiente nivel nos podrían crear hasta una joya, para llevar siempre con nosotros, con las cenizas de Snoopy. Por supuesto le dijimos que no a todo. El motivo es el mismo que te expliqué anteriormente. Debes evitar atarte a cualquier cosa material que esté impregnada con la energía de tu amada mascota. Es lo mejor para ti y para la evolución de ese ser que tanto amaste.

Una vez que se completó toda la documentación requerida, se llevaron el cuerpo de Snoopy y nos dijeron que lo podíamos recoger el día lunes. Apenas estábamos a sábado y tendríamos que esperar dos días para cerrar este episodio de nuestras vidas. Hablé un rato con mi hijo en el porche de la casa, para ayudarlo a aclarar pensamientos, pero me di cuenta que él estaba muy claro. Muy dentro de nosotros sabíamos que lo que pasó era lo mejor para Snoppy, significaba la liberación de su sufrimiento. Lloramos juntos por un rato y luego entramos a la casa para proceder a hacer una limpieza. Barrimos el piso y se pasó al fregona (trapeado), con el único fin de liberar la casa de los olores y restos de pelos que podían quedar de Snoopy. También lavamos la alfombra donde se había despedido y la llevamos al estacionamiento para tomarle una foto y ponerla en venta. Todos esos objetos se convierten en las herramientas que utiliza luego nuestra mente para torturarnos. Por eso debemos deshacernos de ellos. Nunca olvides que el mejor recuerdo que tienes de tu mascota está en tu corazón y ese siempre será un recuerdo que posee una vibración muy alta, nunca te generará tristeza. 

Más tarde decidimos salir a comer fuera y luego nos fuimos a jugar video juegos en un Arcade. En estos momentos lo mejor que podemos hacer es cambiar la frecuencia de vibración de nuestros pensamientos. Tenemos que distraer la mente antes de que ella nos controle a nosotros. Muchos que están pasando en este momento por una situación parecida pueden preguntarme: “¿Pero cómo puedo salir a divertirme Daniel, con lo mal que me siento?” Y debes entender que tu mente/ego solo quiere que te metas en el papel de víctima y que sufras mucho para poder controlarte. 

Al otro día hicimos lo mismo, salimos de la casa y nos fuimos a Starbucks a trabajar con las computadoras portátiles y mi madre se puso a tejer en un sillón junto a nosotros. Aproveché el momento y comencé a dibujar un gráfico de mi historieta Zentoons y al mismo tiempo escribí el artículo sobre La Leyenda del Puente del Arcoíris, ambos trabajos eran una especie de homenaje a Snoopy. Este detalle es muy importante para el proceso de duelo. Debes buscar una forma de honrar la memoria de tu mascota, pero desde una energía positiva, de celebración a la vida, no desde el dolor. Mi hijo también hizo lo propio y publicó varios escritos en su cuenta de Instagram.

Sin embargo, fue inevitable que mi hijo extrañara a su compañero de vida por 11 años, sobretodo porque su perrito formaba parte de su rutina diaria. Y te diré el secreto para superar esa situación. Siempre que te lleguen esos pensamientos que te hagan sentir triste porque tu mascota ya no está contigo físicamente, debes sintonizarte con la energía de agradecimiento, ese sentimiento tiene una frecuencia de vibración tan alta que te ayudará en el proceso de aceptación y desapego.  Cuando extrañes a tu mascota piensa en todos los buenos momentos vividos juntos, los juegos, las muestras de cariño y las risas. Lleva a una balanza esos buenos momentos contra lo que sufriste el día de su partida y te darás cuenta que valió la pena la experiencia.

Otro sentimiento que posiblemente pueda surgirte es el de culpa, algo normal si todavía no aceptas que ese ser que tanto amaste ya no esta físicamente. Tu mente te puede bombardear con pensamientos de lo que pudiste hacer y no hiciste. Buscará un culpable de lo ocurrido y generalmente te apuntará a ti, para hacerte sentir peor de lo que ya te sientes. Este sentimiento es muy fácil superarlo, solo debes reflexionar si lo que hiciste o dejaste de hacer fue pensando en hacerle daño a ese ser que tanto amaste. Por supuesto que la respuesta va a ser que no, siempre actuaste  pensando en lo que era mejor para tu mascota. Por lo tanto, todo acto que tenga como origen el amor incondicional está alineado con nuestro plan de vida.

Logramos superar el fin de semana y el lunes nos llamaron para decirnos que ya podíamos recoger las cenizas de nuestro perrito. Pero mi hijo decidió que no era el día ideal para hacerlo ya que ese día era el cumpleaños de mi socio Juan Carlos y él también quería mucho a Snoopy, siempre que podía jugaba con él y le hacía mucho cariño. Danielito no quería que Juan recordara un cumpleaños con una escena tan triste. Por esa razón celebramos el cumpleaños de Juan, salimos a jugar bowling y le cantamos cumpleaños en la noche. Recuerda que es muy importante que mantengas la mente distraída para que no tenga oportunidad de generar pensamientos de baja vibración.

Llegó el día martes y mi hijo salió a buscar las cenizas de su mascota acompañado por mi socio. Cuando estaba en camino lo llamó el veterinario para darle los resultados de los exámenes. Snoopy tenía un tumor con cáncer en la garganta que le impedía comer y tenía que ser operado, sometido a varias secciones de quimioterapia, radioterapia y posiblemente se le tendría que quitar parte de la mandíbula. El doctor nos comentó que si todo salía bien Snoopy podría sobrevivir por un año más, pero que la recuperación iba a ser larga y dolorosa. Esa noticia nos dio mucha paz. Nos confirmó que lo que pasó fue lo mejor para nuestro querido perrito.

Muchas personas, en un acto de egoísmo inconsciente, deciden enfrentar a sus amadas mascotas a tratamientos dolorosos por el simple hecho de no querer separarse de ellos. Me pregunto: ¿De qué sirve tenerlos uno o dos años más si van a estar sufriendo y no van a tener calidad de vida? Si se te presenta esa situación debes reflexionar y entender que, si decides alargarle el sufrimiento lo estás haciendo por ti, no por ese ser que amas tanto. Por supuesto me refiero solo a enfermedades incurables o muy dolorosas que van deteriorando la vida de la mascota cada día.

No faltará el que diga: “Pero bajo ese principio entonces también tendríamos que dejar que mueran nuestros familiares que tengan enfermedades incurables” y debo decirte que no es lo mismo. No puedes comparar el poder que tenemos los seres humanos en relación a los animales. Nosotros tenemos la capacidad de curar nuestro cuerpo con nuestra mente, con nuestra imaginación, ellos no. En otras palabras, nosotros tenemos el potencial de revertir enfermedades que nos estén afectando tan solo con el poder de nuestra intención. Existen millones de casos documentados de curaciones “milagrosas” que no pueden ser explicados por la ciencia y que confirman lo que te estoy diciendo. Lamentablemente nuestras mascotas no tienen ese poder y no pueden controlar sus pensamientos en forma voluntaria. Por esa razón se les hace más complicado superar una enfermedad “incurable” y muchas veces no entienden lo que les está pasando.

Antes de explicarte lo que decidimos hacer con las cenizas de nuestro amigo canino, me gustaría aclárarte algunos puntos sobre este tema.  Muchas personas optan por mantener las cenizas en la casa o enterrarlas en el patio, pero eso no es lo mejor para el cuerpo energético de la mascota, ya que se mantendría atada a su antiguo dueño y no continuaría su evolución.

Por esa razón pensamos en esparcir sus cenizas en un lago que está a 10 min de la casa, pero cuando recordamos que a Snoopy no le gustaba bañarse, nos reímos y mi hijo dijo en tono de broma: “no le podemos hacer eso papá”. Después de mucho deliberar elegimos esparcir las cenizas en un terreno lleno de árboles que está cerca de un parque.

Fuimos a ese lugar, caminamos hasta un gran árbol y mi hijo abrió el cofre donde nos entregaron las cenizas, pronunció las siguientes palabras: “gracias por todas las alegrías y el amor incondicional que nos distes estos 11 años, estás libre querido Snoopy.” y luego comenzó a esparcir las cenizas alrededor de la base del árbol. Todos nos despedimos y sentimos como se estaba liberando la energía de nuestro querido amigo de cuatro patas. Ese fue nuestro pequeño, pero sentido homenaje para quien logró entrar en nuestra familia para nunca más salir.

Snoopy dejó de estar entre nosotros para pasar a estar en nosotros, porque ahora vive en nuestros corazones para siempre.

Gracias a todos por formar parte de mi realidad. 
Les envío un abrazo energético.

Daniel López de Medrano 
Escritor & Conferencista

 

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